678 310 768 Centro Médico Quirón Sagrado Corazón 682 837 488 Centro Médico Quirón Infanta Luisa info@obemets.com

“Moverse es cuidarse”

Son tres los pilares que sostienen una vida saludable: alimentación adecuada, relaciones sociales y ejercicio regular. Estos deben ser las bases que rijan el día a día de cada individuo, sin importar edad.

Sin embargo, de esos tres pilares básicos, el ejercicio debe ser adaptado a las condiciones de cada persona (principio de indiviudualización). El primer beneficiario de incorporar la realización de ejercicio de manera regular es la propia persona.

Hoy queremos centrar el post en la realización de ejercicio en personas mayores, qué beneficios les aporta y que precauciones o consideraciones han de tomar

BENEFICIOS DEL REALIZAR EJERCICIO EN EDADES ADULTAS

Las personas mayores deben estar tan activas como les sea posible, ya que de la realización de alguna actividad física de manera regular pueden sacar múltiples beneficios:

  • Mejora la fuerza. Ayuda a ser independiente.
  • Mejora el equilibrio. Previene caídas.
  • Previene o demora la aparición de enfermedades, como las cardiopatías, la diabetes o la osteoporosis.
  • Otorga más energía.
  • Puede mejorar el humor y lucha contra la depresión.
  • Puede mejorar las funciones cognitivas (el funcionamiento del cerebro).

La mayor parte de los adultos de 65 años o más pueden reducir algunos síntomas de enfermedades con la práctica de ejercicio regular.

¿QUÉ EJERCICIOS REALIZAR?

El entrenamiento de una persona mayor debe buscar la máxima funcionalidad del cuerpo, por lo que lo recomendado es centrarse en cuatro aspectos generales:

  • mejoran la capacidad cardiaca y respiratoria, aumentando la energía para llevar a cabo actividades cotidianas de la vida diaria. también mejoran el estado de ánimo retardan y previenen la aparición de enfermedades asociadas al envejecimiento.
  • Mejoran el tono muscular y construyen sus músculos. Contribuyen a darle mayor independencia al adulto mayor. Mejoran el metabolismo, de tal manera que contribuyen a mantener el nivel de azúcar en la sangre y el peso y previenen también la osteoporosis.
  • Los ejercicios de equilibrio son esenciales ya que evitan un problema muy frecuente en los adultos mayores: las caídas. Se disminuyen los riesgos de accidentes que puedan provocar lesiones importantes como fracturas de caderas y otras.
  • Los ejercicios de flexibilidad también se conocen como ejercicios de elongación y ayudan a mantener la elasticidad del cuerpo mediante la elongación de los tejidos y músculos, ayudando de esta manera a mantener la estructura del cuerpo en su lugar. También mejoran la independencia y autonomía del adulto mayor. Los ejercicios de flexibilidad deben ser bien dirigidos y cuidar que la ejecución sea correcta para evitar lesiones.

PRECAUCIONES

Aunque por norma general la realización de ejercicio reporta grandes beneficios, hay ciertas recomendaciones a tener en cuenta:

  • Si tiene más de 50 años y no está acostumbrado al ejercicio, consulte con su médico antes de comenzar una rutina. Otros motivos de consulta al médico antes de comenzar un programa de ejercicio son los siguientes:
    • mareos o dificultad para respirar
    • dolor o presión en el pecho
    • coágulos de sangre
    • infecciones
    • llagas que no sanan
    • inflamación en las articulaciones
    • procedimiento quirúrgico reciente
    • hernia
  • Use ropa holgada y cómoda, y calzado resistente y de buen calce. El calzado debe contener el arco del pie y tener el talón elevado y acolchado para absorber los impactos. Asegúrese de que el calzado esté destinado al tipo de actividad para la cual lo utilizará. Por ejemplo, existen zapatos especialmente diseñados para caminar, bailar, jugar tenis o correr.
  • Si no está en actividad actualmente, comience despacio. Comience con ejercicios con los que ya se sienta cómodo. Al comenzar despacio, es menos probable que se lastime. Así, también previene dolores musculares.
  • El ejercicio es bueno solo si lo hace sentir bien. Si tiene gripe, resfrío u otra enfermedad, espere a sentirse mejor antes de ejercitarse. Si no hace ejercicio durante dos semanas, vuelva a comenzar con calma.

Desde Obemets recomendamos consultar a un especialista antes de afrontar cualquier actividad física demandante, de modo que pueda orientar al paciente para la correcta realización de dicha actividad.