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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda reducir el consumo de azúcar libre, es decir, aquellos azúcares ultrapocesados que son añadidos a los alimentos por los fabricantes o aquellos que se presentan de forma natural en la miel, jarabes o zumos de frutas.

Según esta organización, el consumo de este tipo de azúcar se debería reducir a menos de un 10% de la ingesta calórica total

DIFERENCIA ENTRE AZÚCARES LIBRES Y AZÚCARES INTRÍNSECOS

Como hemos dicho anteriormente, los azúcares libres son aquellos que se añaden a los alimentos, es decir, que no forman parte del alimento de manera natural. Los azúcares intrínsecos son aquellos que podemos encontrar en frutas y verduras enteras y frescas de manera natural, sin necesidad de añadirlos.

La principal diferencia radica en que los azúcares intrínsecos se encuentran sumergidos dentro de una matriz alimentaria, es decir, esos azúcares van acompañados de diferentes nutrientes que completan el perfil nutricional del alimento.

Un ejemplo claro es la comparación del consumo de frutas frente al consumo de zumo de frutas, aunque sea natural y recién exprimido. El hecho de exprimir la fruta para hacer un zumo reduce el contenido en fibras de este, además de una gran cantidad de nutrientes que se encuentran en la cáscara, entre ellos flavonoides y carotenoides.

EFECTOS DE LOS AZÚCARES LIBRES EN EL ORGANISMO

Sin duda alguna, uno de los grandes problemas derivados del consumo excesivo de azúcares libres es la obesidad, aunque también se relaciona el consumo de azúcar con otras enfermedades, como son:

  • Las enfermedades dentales, como la caries, se relacionan con el azúcar, dado que éste ayuda a las bacterias de la boca a que destruyan el tejido dental.
  • Como hemos dicho, su consumo ha provocado el aumento de la prevalencia de la obesidaden los últimos años. La obesidad, así como el sedentarismo, son además factores de riesgo de la diabetes.
  • El azúcar se asocia también a los factores de riesgo para la aparición de enfermedades cardiovasculares.
  • Un consumo elevado de azúcar incrementa la síntesis de grasa en el hígado que, de mantenerse, puede desembocar en hígado graso.

ADICTOS AL AZÚCAR

Siempre se ha hablado del perfil adictivo del azúcar, de cómo esta sustancia puede “engancharte” de tal manera que priorizas los alimentos que la contienen.

El término SDU o desorden de uso de sustancias (definido por la Asociación Psiquiátrica Americana) hace referencia a la enfermedad del cerebro que caracteriza por el uso compulsivo de una sustancia a pesar de conocerse dañina.

Existen 11 criterios para diagnosticar la SUID, de tal manera que si un paciente cumple sólo con dos de ellos ya se considera que sufre adicción. Distintas investigaciones han demostrado que el azúcar cumple cinco de estos factores, lo que la convierte en una sustancia adictiva. Estas cincos características, observado en un experimento con ratas, son:

  • Dificultad para controlar su consumo. Los distintos experimentos demostraban que la ingesta de azúcar iba en aumento
  • Antojo. Se demostró que el antojo estaba ligado al sabor en sí del azúcar y no a su contenido calórico, es decir, no se podía engañar a los animales con sacarina.
  • Uso a pesar de los riesgos. Se demostró que los objetos de estudio no tenían problema en enfrentarse a diversos obstáculos si el resultado era el consumo de azúcar.
  • Tolerancia. El organismo va disminuyendo la respuesta al azúcar, por lo que cada vez se necesitan dosis mayores.
  • Mono. Los participantes del experimento mostraron padecer monos al retirarse el azúcar al que se les había acostumbrado.

Los resultados son, como poco, alarmantes y nos da que pensar en cuanto a a nuestra relación con el azúcar

REDUCIR EL CONSUMO DEL AZÚCAR

Aunque la reducción de su consumo será lenta y progresiva, ya que estamos acostumbrados a su consumo, actualmente y gracias a la cantidad de información que existe reducir su consumo es más que posible.

Uno de los pasos más importantes es sustituir la bebidas azucaradas por agua, infusiones o agua con limón o alguna fruta en rodajas. Además, priorizar alimentos frescos y poco procesados evitará un consumo excesivo de azúcares libres

Desde Obemets recomendamos reducir el consumo general de azúcar y combinar este pequeño hábito con una alimentación saludable basada en comida real, con abundancia de frutas, verduras y hortalizas.